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lunes, 10 de septiembre de 2018

LA CANCIÓN DE LA ESPADA

La Canción de la Espada de Bernard Cornwell- Edhasa

 Debía de hacer mucho frio aquella noche. El hielo cubría los surcos que la crecida del río había dejado en los campos, pero no recuerdo notarlo. Sí que recuerdo, en cambio, el nerviosismo. Eché mano de nuevo de Hálito de serpiente, y me dio la sensación de que se estremecía. A veces parecía que entonaba una canción, audible apenas pero penatrante. La canción del doble filo de su hoja que pedía sangre, la canción de la espada.

El guerrero Uhtred, ahora casado, con dos hijos y propietario de tierras, parece destinado a gozar de una paz semejante a la que hay en Inglaterra, donde el reino danés del norte y el reino sajón de Wesssex inician una nueva etapa de paz. Pero los vikingos siguen al acecho en Londinium, dispuestos a conquistar Wessex, para lo cual precisan la ayuda de su viejo camarada Uhtred. Por su parte, el rey Alfredo el Grande confía en que sea él quien encabece una operación destinada a expulsar a los vikingos de la capital, lo que llevará a Uhtred a enfrentarse de nuevo a su ambivalente identidad, y a poner en la balanza su origen vikingo y la lealtad a su rey; en cualquier caso, su ardor guerrero pesará más que la placidez familiar. 


La Canción de la Espada es la cuarta entrega de la saga: Sajones, Vikingos y Normandos.

Este cuarto libro comienza 5 años después de los acontecimientos narrados en Los Señores del Norte. Ahora, Uhtred vive en Londinium, es padre de dos hijos, está casado con Gisela, hermana del autoproclamado rey de Northumbria, y muy a su pesar, sigue bajo el juramento a Alfredo el Grande. 

Cornwell nos relata una nueva aventura de nuestro sajón-vikingo favorito, un Uhtred de Bebbanburg, más maduro, más reflexivo y menos impulsivo pero igual de inconsciente y letal. Un guerrero magnífico que logrará una vez más la victoria contra los hombres del norte. 

En esta ocasión, acompañaremos a nuestro protagonista en la invasión de Londinium por parte de los vikingos, en el gobierno de Londres y en el rescate de una persona secuestrada. 
Y a pesar de que no dejan de ocurrir cosas, la historia no resulta tan emocionante. Aunque el libro comienza de manera acertada, la parte central (el gobierno de Londres) resulta un tanto aburrido, sin embargo, la cosa mejora gracias al secuestro-rescate y a la gran batalla final (con final inesperado incluido).

Los demás personajes siguen siendo magníficos, aunque AEtheflaed y Gisela no me terminan de convencer, no es que tengan nada de malo, simplemente son dos personajes correctos, sin más. Pero sí que echo en falta un personaje femenino potente en estas novelas, tal vez la encontraremos en las siguientes entregas.

En definitiva, La Canción de la Espada es una cuarta parte con más altos que bajos pero que sigue siendo entretenida de leer.



miércoles, 5 de septiembre de 2018

PERSUASIÓN

Persuasión de Jane Austen- Alianza Editorial

Me resulta imposible seguir escuchando en silencio. Se me parte el alma y vacilo entre la desolación y la esperanza. No me diga, por Dios, que ya es tarde y que esos bellísimos sentimientos no anidan ya en su pecho. Nuevamente me ofrezco a usted, y mi corazón es aún más suyo ahora. No diga que el hombre olvida más pronto que la mujer ni que en él el amor tiene la vida más corta. A nadie he amado más que a usted. Podré haber sido injusto, débil, pero inconstante, jamás.

La protagonista de "Persuasión" es Anne Elliot, hija mediana de un vanidoso Sir con un título de nobleza menor. Fueron precisamente sus ínfulas de grandeza las que llevaron años atrás a Anne a rechazar, pese a sus sentimientos, el matrimonio con un por entonces joven militar de incierto futuro. Pero las guerras hacen mudar las fortunas y las hazañas de aquel oficial lo han convertido, cuando vuelven a encontrarse, en un acaudalado capitán de la Armada de Su Majestad. Dolido aún por aquel antiguo desaire, el capitán Wentworth será ahora, cuando dé a conocer su voluntad de casarse, quien haga gala de su indiferencia hacia Anne….


Buuff ni me acuerdo cuando fue la última vez que publiqué una entrada en el blog. La verdad es que lo he dejado bastante abandonado este verano. Pero como cada año comienza la rutina, las clases, el trabajo... y mi estación favorita: el otoño. Así que, que mejor manera que empezar esta nueva etapa que retomando el blog.

Comenzaré esta etapa desde donde lo dejé allá por junio, haciendo una pequeña entrada de cada libro que he leído durante este verano:
- Persuasión
- La Canción de la Espada
- El hombre de la reina
- Cumbres Borrascosas
- La tierra en llamas
- Mansfield Park (actualmente leyendo)

Y tras esta pequeña introducción empezamos con Persuasión:

Anne Elliot es una chica modesta, humilde y sensible que se enamoró de un joven militar. Debido al futuro poco prometedor del joven, el entorno de Anne le convenció para que lo abandonase, haciendo que Anne se sintiese desdichada desde entonces. Tras 8 años, el joven militar, convertido ahora en un capitán de renombre, y Anne vuelven a verse, sin embargo, ahora es ella quién tendrá que sufrir su despecho. 

Una vez más, Jane Austen nos transporta a la Inglaterra de la época victoriana, donde la posición social, la renta anual y el matrimonio ocupaban la mente de la gran mayoría de las mujeres.

Con su habitual sentido del humor irónico y crítico a la vez, la autora nos introduce en la desdichada historia de Anne Elliot. Un personaje femenino, que en un principio puede que no tuviese mucha personalidad, pero que evoluciona poco a poco según la historia avanza, convirtiéndose en un personaje con una gran fuerza interior, digna de admirar y con la que lograremos empatizar desde el primer momento.
 
Como punto negativo diré lo de siempre: un vocabulario complicado y un final previsible como suele ser habitual, pero que no quita en absoluto el encanto de esta historia.

Persuasión, en una novela con una historia sencilla, amena y muy entretenida. Con buenos personajes, enredos inesperados y un romance precioso.



jueves, 28 de junio de 2018

EL AUMENTO DE LA SOMBRA

El Aumento de la Sombra de Robert Jordan

Te has metido en mi corazón, donde creía que no había lugar para nadie. Has hecho que crezcan flores donde cultivaba polvo y piedras. Recuerda esto durante el viaje que insistes en hacer: si mueres, no te sobreviviré mucho tiempo.

Los sellos de Shayol Ghul se han debilitado y la presencia del Oscuro se hace cada vez más evidente. En Tar Valon, Min es testigo de hechos portentosos que vaticinan un horrible futuro. Los Capas Blancas buscan en Dos Ríos a un hombre con los ojos dorados y siguen el rastro de Dragón Renacido. Mientras tanto, Rand al’Thor se dedica a tomar sus propias y sorprendentes decisiones.


El Aumento de la Sombra es la cuarta entrega de la saga La Rueda del Tiempo de Robert Jordan.

Buff vamos a ver... Que pena. Que pena que una saga que empezó tan bien con El Ojo del Mundo tenga una cuarta parte tan desastrosa. Y lo intenté, creo que nunca había intentado con tantas ganas terminar un libro que no me estaba gustando. Llegué hasta casi las 1000 páginas del libro, pero no pude más y lo dejé. Y este es mi por qué:

El Aumento de la Sombra comienza donde nos dejó El Dragón Renacido, con todos nuestros personajes en Tear donde cada uno de ellos irá poco a poco tomando su camino: Rand, Mat, Moraine, Lan y Egwene junto con los Aiel a Rhuidean; Perrin, Faile y Loial a Dos Ríos; y por último Nynaeve y Elayne a Tanchico. 

En el momento en el que se separan es cuando empiezan los problemas. La historia se vuelve aburridísima, con muchísimas descripciones que no aportan absolutamente nada más que llenar páginas y páginas que se podían haber empleado para narrar algo más interesante. 

Pero eso no es todo. El mayor problema es la evolución de los personajes, en especial los personajes femeninos. Jordan no sabe escribir a mujeres: las retrata como personas egoístas y que se creen superiores a los hombres, condescendientes e irritantes (especialmente Egwene, Faile y Aviendha -esta última me sacaba de quicio-). Como mujer, no me sentía para nada identificada con ninguno de estos personajes, es más, mientras leía deseaba que algo les ocurriese (sobre todo a Faile y Aviendha) para no volver a leer sobre ellas. 

Además, los romances tampoco es que estén bien desarrollados. El romance de Rand y Elayne (o los pensamientos que tienen el uno con el otro) no tiene ni pies ni cabeza; parece que se quieren de repente tras haber pasado dos tardes juntos. Tampoco me gusta el de Perrin con Faile. Creo que Faile no es para nada justa con Perrin, y volvemos al punto anterior en el que Faile es uno de los peores personajes de la saga. El único romance que se salva es el de Lan con Nynaeve, porque es sutil y tienen una historia que ha ido evolucionando a lo largo de los libros.

Por último, quería hacer una mención especial a los Aiel. Que parece ser que a muchos lectores les interesa su procedencia y todo lo relacionado con ellos. En un principio a mí también. Pero entre tanto nombre de clan, tanta profecía y tantas costumbres con nombres difíciles de recordar, que al final me acabaron dando igual y pasaba automáticamente todas las hojas en las que se hacía referencia a los Aiel. Menudo tostón.
 
En definitiva, estos han sido de forma resumida los porqués de mi decisión de abandonar esta cuarta entrega. ¿Seguiré con la saga? Le daré otra oportunidad, porque creo que la historia tiene mucho potencial, pero espero con toda mi alma que mejore, y mucho. Eso si, me daré un descanso antes de comenzar con El Cielo en Llamas.




P.DLa Editorial Planeta relanzó El Aumento de la Sombra en dos libros separados:
Los Portales de Piedra y El Yermo de Aiel.

miércoles, 6 de junio de 2018

EL DRAGÓN RENACIDO

El Dragón Renacido de Robert Jordan

Dos veces será marcado,
dos veces para vivir y dos veces para morir.
Una vez la garza, para señalar su camino.
Dos veces la garza para darle su verdadero nombre.
Una vez el Dragón para el recuerdo perdido.
Dos veces el Dragón, por el precio que ha de pagar.
El Dragón Renacido, el profético adalid que ha de salvar al mundo, el libertador que enloquecerá y matará a todos sus seres queridos, ha iniciado una carrera para huir de su destino. Rand al´Thor es capaz de entrar en contacto con el Poder Único, pero no puede controlarlo, ni tiene a nadie que le enseñe a hacerlo, pues ningún hombre lo ha conseguido desde hace tres mil años. Tiene la certidumbre de que ha de enfrentarse al Oscuro, pero, ¿cómo?


Tercera parte de la saga La Rueda del Tiempo, seguida de El Ojo del Mundo y El Despertar de los Héroes.


Menos mal. Gracias a la Luz, que esta tercera entrega sí es digna de ese primer libro e inicio de la saga. Después de una segunda parte un poco decepcionante, la historia remonta con nuevas aventuras, misterios y personajes que poco a poco van tejiendo el entramado de la Rueda del Tiempo.

En esta ocasión, la historia de Rand queda relegada a un segundo plano, haciendo que el autor se centre en otros personajes, en especial: Perrin, Mat y Egwene. Y la verdad que se agradece. No porque Rand no me guste, ni mucho menos, sino porque estos nuevos PDV nos ayudan a entender mejor a los personajes y nos da una visión más global de todo lo que se está aconteciendo.
 
Perrin es un chico agradable, amable, con un gran sentido del deber y cauto, pero que sabe sacar su caracter cuando es necesario y no duda en enfrentarse a cualquier persona si cree que no está haciendo lo correcto (ejem, ejem, Moraine). 
 
Mat, es todo lo contrario, impetuoso, bromista y que dá a entender que no se toma nada en serio. Un chico que ha sido muy criticado y subestimado por su actitud, pero que en realidad es un personaje muy ingenioso e inteligente, además de gracioso (sus comentarios os harán pasar un buen rato, os lo aseguro); de hecho se está convirtiendo en uno de mis personajes favoritos. 

Los capítulos tanto de Perrin como de Mat han sido un placer leerlos, todo un descubrimiento. Pero los de Egwene... no tanto. Ahora os explico por qué:

Egwene no me gusta como personaje: es irritante, se cree mucho más madura de lo que realmente es y tiende a criticar a Rand, Mat y Nynaeve creyéndose estar por encima de ellos (Nynaeve también suelta comentarios sobre el comportamiento de Rand o Mat, por ejemplo, pero lo hace en un tono maternal al haber cuidado de ellos cuando era Zahori). 
Sin embargo, lo bueno que tiene sus PDV y que hacen soportable leerlos es que sabremos más sobre el Ajah Negro y ese tema sí que nos tiene en vilo. Así que bueno... no hay mal que por bien no venga. 

En definitiva, El Dragón Renacido es un libro recomendable con un buen ritmo que se mantiene a lo largo de la novela, un final genial (del que no he querido hablar para no desvelar absolutamente nada) y nuevos PDV, unos más interesantes que otros, pero que se dejan leer sin problema. 
 
En el cuarto libro la Sombra aumenta, ¿qué les deparará a nuestros ta'veren? Lo descubriremos.




P.D. Como ya os he comentado anteriormente, la Editorial Planeta relanzó El Dragón Renacido en dos libros separados: Camino a Tear y El Pueblo del Dragón.